Raúl es un estudiante que mezcla de distintos campos de conocimiento. Graduado como Ingeniero Software por la Universidad Politécnica de Valencia, actualmente está cursando un Máster en Bioinformática y Sistemas Biológicos en la Universidad Libre de Ámsterdam (Vrije Universiteit). Le apasionan una gran variedad de cosas, sobretodo el trastear con nuevas tecnologías, mezclarlas con otros campos (biología sobretodo) y emplearlas para crear cualquier cosa imaginable, desde usar redes neuronales (que acaba de descubrir) para construir una app para predecir terremotos, hasta herramientas de modelado 3D de proteínas. En paralelo trabaja como diseñador UI/UX y colabora con la ACM UPV Chapter ofreciendo todo el soporte gráfico necesario desde 2014, y con IPT desde su inicio creando la imagen del evento. En su tiempo libre lee y come ramen.
¿Cuál crees que es la situación de la mujer en el ámbito tecnológico actualmente?
Aunque va mejorando a raíz de grandes esfuerzos de iniciativas como IPT, lamentablemente sigo viendo la situación bastante mal. Los datos (los últimos que consulté) reflejan que el porcentaje de mujeres no llega al 15% en ingenierías, no sé si quiero ver en Ing. informática. Ah, no, espera, sí lo he visto. Karen, Irene, Clara A., Clara V., Carolina, Patricia, Lorena, Cristina, Laura, Natalia, Rebeca, Alicia y Noelia. Son todas las compañeras que he conocido en 4 años de carrera. La Escuela Técnica Superior de Ing. Informática de la UPV tiene (o tenía) ~1000 alumn@s. Aunque, obviamente habían más mujeres, la balanza cae por su propio peso.
A pesar de ello, ya han pasado 5 años desde entonces, y tengo bastante confianza en que la situación puede y va a cambiar, y haré todo lo que pueda por promoverlo y estimularlo 😉
¿Crees que es necesaria una mayor implicación institucional para fomentar las carreras tecnológicas en la mujer?
Si nos referimos a apoyo por parte del Estado, apaga y vámonos 🙂
Si nos referimos a apoyo por parte de universidades o estudios superiores para atajar el problema de raíz, sí. Cuando digo de raíz me refiero empezando por los nenes y nenas. Creo que con el simple hecho de que el escaparate o disposición general de los juguetes en emm… grandes superficies comerciales (por evitar alusiones, porque llenaríamos la página), ya avanzamos. Y si a eso le añadimos una charla y/o taller interactivo de vez en cuando para que tod@s puedan ver lo guay que es hacer desde un robotito que siga una línea en el suelo, hasta mezclar (con cuidado) vinagre y bicarbonato sódico, no me cabe duda que tendremos ingenieros e ingenieras, robóticos y robóticas, químicos y químicas en un santiamén.